La figura del coordinador parental consiste en la designación de un profesional, normalmente un abogado y/o psicólogo especializado en derecho de familia y en dinámicas emocionales, cuya misión es actuar como auxiliar del juez, para supervisar, mediar y resolver conflictos recurrentes entre progenitores después de una separación o divorcio, cuando existen hijos menores.
Su principal objetivo es proteger el interés superior del menor, garantizando que los derechos de los niños sean salvaguardados, bajo una crianza responsable y estable.
Aunque la figura nació en países como Estados Unidos o Canadá, desde hace algunos años se ha venido incorporando en España, especialmente en procesos de alta conflictividad entre los progenitores.
Confía en nuestro despacho de abogados de divorcios en Madrid, estamos aquí para facilitar la comunicación entre los progenitores cuando ya no es posible, e intentar construir una relación responsable, segura y sostenible, incluso después de la separación, protegiendo en todo momento el bienestar del menor.
¿En qué situaciones puede ser necesario solicitar un coordinador parental?
El coordinador parental suele intervenir en los siguientes supuestos:
- Cuando la separación o divorcio ha derivado en desacuerdos reiterados entre los progenitores sobre el régimen de visitas, custodia, comunicaciones con los hijos, decisiones de índole educativa, médica o de actividades extraescolares.
- Si existe un alto nivel de conflictividad que impiden acuerdos amistosos como: discusiones constantes, falta de entendimiento, manipulación, reproches, tensiones emocionales o conductas de rechazo hacia un progenitor, etc.
- Cuando los menores están sufriendo las consecuencias del conflicto: inestabilidad, falta de rutina, inseguridad, rechazo a uno de los progenitores, alteraciones emocionales.
- En procedimientos de ejecución de sentencia, cuando se detecta que no se están cumpliendo las medidas acordadas en la sentencia (visitas, custodia, comunicación, etc.).
- Cuando los progenitores solicitan ayuda externa para recuperar la funcionalidad de la relación parental y poner los intereses de los menores por delante del conflicto adulto.
En muchos casos la designación parte de oficio por decisión judicial, aunque también puede acordarse voluntariamente por las partes.
Es primordial que el coordinador parental sea un profesional neutral y tenga experiencia con menores, por ello generalmente suelen ser psicólogos, trabajadores sociales o bien abogados expertos en Derecho de Familia y resoluciones de conflictos.
¿Cuáles son las funciones principales del coordinador parental?
El coordinador parental desempeña diversas funciones encaminadas a restablecer y facilitar la convivencia tras la separación en beneficio de los menores.
Entre sus funciones más habituales destacan:
- Supervisión del cumplimiento del convenio regulador o resolución judicial: verificar que los horarios de visitas, estancias, reparto de fines de semana, periodos vacacionales, comunicaciones, y demás medidas fijadas en sentencia se cumplan de forma efectiva.
- Actuar como mediador entre los progenitores ante nuevos conflictos: cuando surgen desacuerdos sobre decisiones cotidianas como: educación, salud, extraescolares, disponibilidad, cambios de domicilio, etc.
- Proponer ajustes o modificaciones en el régimen de guarda, custodia, visitas o medidas de protección del menor cuando la situación lo requiera, siempre orientado al bienestar infantil.
- Facilitar la comunicación y cooperación entre progenitores, promoviendo hábitos positivos de relación y reduciendo confrontaciones.
- Asesorar y orientar a los padres sobre necesidades emocionales y psicológicas de los menores, y cómo las decisiones de los progenitores pueden afectar su desarrollo.
- Informar al juez o autoridad competente cuando detecte incumplimientos graves, riesgos para el menor o situaciones de especial conflicto, para que se adopten las medidas pertinentes.
El coordinador parental interviene en conflictos entre progenitores separados o divorciados actuando como un puente para que la vida familiar continúe con el menor como prioridad, minimizando el efecto negativo de la ruptura sobre él.
Obligaciones del coordinador parental
Al tratarse de una figura con fuerte impacto en la vida de la familia, se espera del coordinador parental un cumplimiento ético y profesional estricto.
Entre sus obligaciones más importantes:
- Guardar imparcialidad y objetividad: aunque puede tener relación directa con alguno de los progenitores, su actuación debe centrarse exclusivamente en el interés del menor, sin favorecer a ninguna de las partes.
- Confidencialidad y transparencia: aunque no siempre se trate de mediación estricta, debe informar con claridad a los progenitores y al juzgado sobre sus conclusiones, propuestas y decisiones.
- Formación adecuada: poseer conocimientos en derecho de familia, psicología infantil/familiar, mediación, técnicas de resolución de conflictos y comprender la dinámica del conflicto parental.
- Actuar con diligencia y celeridad: los asuntos que afectan a menores exigen rapidez para evitar daños emocionales o afectivos.
- Priorizar siempre el bienestar del menor: decidiendo con criterios técnicos y de protección del menor, informando a autoridades judiciales si detecta riesgos.
En la mayoría del territorio español no hay una regulación específica y uniforme para la figura del coordinador parental, no obstante, su utilización se fundamenta en diversas normas de protección del menor y en la facultad del juez para adoptar medidas que garanticen su bienestar.

¿Por qué puede ser recomendable contar con un despacho especializado en familia?
Dada la complejidad que implica activar esta figura y las particularidades de cada caso, resulta esencial contar con profesionales expertos en derecho de familia que conozcan cómo funciona la coordinación parental y sus riesgos.
En nuestro Despacho de Abogados de Familia en Madrid, con experiencia en separaciones, divorcios, modificación de medidas, custodia, régimen de visitas y ejecución de sentencias, podemos asesorarle e informarle, sobre:
- Si su caso es adecuado para solicitar un coordinador parental.
- Qué implicaciones tiene, cómo se nombra, y qué deberes y derechos a cumplir por ambas partes.
- Cómo defender los intereses de los hijos desde una perspectiva legal.
- Cómo preparar o impugnar una medida de coordinación parental, aportando informes, alegaciones y pruebas si fuera necesario.
En momentos de ruptura, el componente emocional es muy intenso, de ahí que nuestro compromiso sea protección, claridad y serenidad para los hijos.
Como abogados especializados en Derecho de Familia en Madrid, creemos que lo esencial es poner a los menores como tema principal, asegurando que sus derechos se respeten, que sus vínculos afectivos se mantengan, y que el conflicto entre los progenitores no entorpezca su bienestar y desarrollo.
Si la alternativa es un conflicto permanente, la coordinación parental bien utilizada, puede ser una herramienta eficaz para recuperar cierta normalidad y proteger a quienes más importan: los hijos.
Si estás en Madrid, atraviesas una separación o divorcio con hijos menores y necesitas asesoramiento sobre la posibilidad de recurrir a un coordinador parental, no dudes contactar con nuestro despacho de abogados de familia
Ofrecemos una consulta inicial sin compromiso, en la que analizaremos tu caso con total confidencialidad, escucharemos tus inquietudes y te orientaremos sobre la mejor estrategia para proteger los derechos de tus hijos y garantizar su bienestar.
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Preguntas sobre el coordinador parental
Cuando la relación entre los progenitores tras una separación o divorcio es conflictiva, la figura del coordinador parental puede ser un gran apoyo. A menudo surgen dudas sobre cómo funciona en la práctica, qué esperar y cómo puede influir en la vida diaria de los hijos y de los padres. Aquí respondemos las preguntas más habituales de forma clara y directa.
Sí, dentro de los límites que le haya marcado el juez. Puede proponer ajustes o resolver conflictos menores de forma directa, siempre priorizando el interés del menor, pero no sustituye la autoridad parental en decisiones fundamentales sin aval judicial.
Depende del nivel de conflicto y las necesidades del caso. En situaciones de alta conflictividad, puede haber reuniones semanales o quincenales; en casos más estables, solo se interviene cuando surgen nuevos desacuerdos.
Sí, los padres pueden presentar alegaciones o solicitar al juez revisión de las decisiones del coordinador si consideran que se han vulnerado derechos, no se ha priorizado el interés del menor o existen errores en la gestión de conflictos.
El coordinador debe informar al juez sobre la falta de colaboración. Esto puede influir en futuras decisiones judiciales, incluyendo ajustes en el régimen de visitas o medidas correctivas para proteger al menor.
No hay un plazo fijo. Su intervención puede durar desde unos meses hasta varios años, dependiendo de la complejidad del conflicto y de si los progenitores logran recuperar una relación parental funcional y estable.